Presbiteriano Reformado - Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.



Juan Calvino escribio en su libro, La Necesidad de Reformar la Iglesia, lo siguiente:

«Todas nuestras controversias con respecto a doctrina se relacionan ya sea al culto legítimo de Dios, o al fundamento de la salvación»

La Confesión de Fe declara lo siguiente sobre el Principio Regulativo de la Adoración Pública de Dios o sea el Segundo Mandamiento:

1:6 Todo el consejo de Dios concerniendo todas la cosas necesarias para su propia gloria, la salvación del hombre, la fe y vida, está expresamente expuesto en la Escritura o por buena y necesaria consecuencia puede ser deducida de la Escritura: a cuál nada en cualquier tiempo es de ser añadido, sea por nueva revelaciones del Espíritu o por las tradiciones del hombre. Sin embargo reconocemos la iluminación interior del Espíritu de Dios de ser necesario para el entendimiento salvadora de tales cosas que son reveladas en la Palabra: y que hay algunas circunstancias concerniendo la adoración de Dios y el gobierno de la iglesia, común a las acciones humanas y sociedades, cuales debería de ser ordenadas por la luz de la naturaleza y prudencia cristiana, en acuerdo con las reglas generales de la Palabra, cuales siempre deben de ser observadas.

21:1 La luz de la naturaleza muestra que hay un Dios que tiene señorío y soberanía sobre todo; es bueno y hace bien a todos; y que, por tanto, debe ser temido, amado, alabado, invocado, creído y servido con toda el alma, con todo el corazón y con todas las fuerzas. Pero el modo aceptable de adorar al verdadero Dios es instituido por Él mismo, y está tan limitado por su propia voluntad revelada, que no se debe adorar a Dios conforme a las imaginaciones e invenciones de los hombres o las sugerencias de Satanás, bajo ninguna representación visible o en ningún otro modo no prescrito en las Santas Escrituras.

El Catecismo Mayor lo explica así:

P. 109. ¿Cuáles son los pecados prohibidos en el segundo mandamiento?


R. Las pecados prohibidos en el segundo mandamiento son, todo lo que sea inventar, aconsejar, mandar, usar y aprobar algún culto religioso por sabio que sea, pero que no haya sido instituido por Dios mismo, de tolerar un religión falso, el hacer alguna representación de Dios, ya sea de todos a de alguna de las Tres Personas, sea interiormente en nuestra mente, a en lo exterior por alguna clase de imagen a semejanza de alguna criatura cualquiera, toda adoración de ella, de Dios en ella o por ella, el hacer representaciones de deidades falsas y toda adoración de ellas o hacer algún servicio perteneciente a ellas. Todas las supersticiones engañosas, el corromper la adoración pública de Dios, ya sea añadiéndole o quitándole, sean inventadas y tomadas por nosotros mismos, o recibidas por tradición de otros, aun cuando vengan con el título de antigüedad, costumbre, devoción, buena intención o cualquier otro pretexto, la simonía, el sacrilegio; toda negligencia, desprecio, impedimento, y oposición a la adoración y ordenanzas que Dios ha establecida.

El hombre ni tiene un derecho de inventar algún elemento en la adoración pública de Dios ni de utilizar algo en lo mismo que el Señor no haya autorizado o mandado.

Las obras que siguen muestran que los Reformadores mantuvieron que Dios solamente puede ser adorado en la manera que Él ha mandado.

Lo que la Biblia no manda, prohíbe.

Estoy incluye días festivos (Navidad, Pascua, la Semana Santa, etc. cuales son joyas del anti-cristo, la iglesia de Roma) aparte del Día de Señor (cual se debe santificar), himnos escritos por el hombre y no directamente inspirado por el Espíritu Santo (solamente los 150 Salmos son autorizados para cantar), el uso de los instrumentos, y etc.

Un lema de la Iglesia Reformada y Presbiteriana es Semper Reformanda. Las obras que siguen mostrara si las iglesias realmente creen esto o solamente es algo bonito de decir pero no poner en hecho. Las iglesias Calvinistas superan en que Dios es soberano en la salvación pero en cuanto a la adoración pública de Dios son como los Arminios en que el hombre es soberano en dictar como adorarle a Dios. ¿Serán fieles al lema Semper Reformanda?

¿Es Dios soberano en dictar como adorarle o es el hombre?




[volver al menu]